¿Fruto de la casualidad?


Recientemente he vuelto a ver Cloverfield, que siempre me ha gustado mucho, y lo que me pasó es que me gustó más todavía, que, insisto, ya me gustaba mucho. No voy a detallar el proceso mental que me llevó esa reflexión, pero discurrió sobre los entresijos y los porqués de que me gustara tanto y mi conclusión es que al parecer no hay una gran explicación: es casualidad.

Que no se me entienda mal, no insinúo que sea una película mala, o que su equipo sea totalmente inepto, o que las virtudes que le encuentro sean delirios míos, más bien considero que al momento de hacerse se juntaron una serie de factores que dieron como resultado algo que dieciocho años después sigo apreciando muchísimo. Bueno, pero como con todo, ¿no? Sí, pero al seguir la trayectoria de creadores que me gustan no es raro encontrar una consistencia en lo que ofrecen.

A decir verdad, esta no es la primera vez que llego a esa conclusión. Los Simpson me parece un ejemplo perfecto de esto mismo y se muestra muy bien en la considerable decadencia que arrastran desde hace más de dos décadas. No es que se haya vuelto una serie mala de repente, no es que haya una intención de hacerla peor para que valoremos mejor la edad dorada, simplemente ya no se dan los factores relativamente azarosos que la hacían tan genial.

La clave de lo que intento señalar es que cuando se ha intentado replicar, ha quedado muy patente que es muy difícil meter un rayo en una botella dos veces. Otro ejemplo estupendo es la saga Saw, ahora es muy fácil para mí ver que los productores han mantenido un producto que nunca han comprendido ni sabido por qué gustaba, porque cada vez que han tratado de hacer algo más, se han dejado en evidencia, pero en sus años buenos yo no podía dejar de admirar el enorme nivel de calidad que mantenían.

Siempre he dicho que un productor de una saga que no entiende es como una mula con un yoyó: nadie sabe por qué lo tiene y que me aspen si sabe cómo utilizarlo

Contar por qué llego a esta conclusión es difícil porque no quiero extenderme demasiado y porque al final también es una sensación mía imposible de contrastar, pero cuando admiro una obra siempre procuro profundizar en todo lo que la hace ser así y cómo fue el proceso de llevarla a cabo. Habiendo estado en la posición del creador, me hago una buena idea de las cosas que pueden pasar en el proceso y hacer que tu idea evolucione y gane nuevas capas. En un formato como el cine, donde tantas personas se involucran y aportan su propio toque, lo raro sería que no sucediera.

Los Simpson no volverán a ser lo que fueron ni aunque trajeran de nuevo a los mismos guionistas porque no solo han cambiado ellos como personas, también lo ha hecho el mundo, la industria de la animación y de la televisión, etc. Cloverfield aún no ha tenido la oportunidad de tener una secuela propiamente dicha, pero aunque eso sucediera, la fina línea entre innovar sin «perder la esencia» y hacer «más de lo mismo» es especialmente delicada en su caso, amén de lo mucho que depende del misterio que la rodea. Saw va a tener una nueva entrega con los creadores originales y tampoco le tengo demasiada fe por lo mismo que Los Simpson.

Pero ojo, no digo esto de manera peyorativa ni como crítica, realmente me fascina que suceda algo así. El arte es seguramente lo mejor que es capaz de crear el ser humano, y considero una sublimación cuando este consigue escaparse de nuestras manos. No es malo que una creación mute y exprese cosas que ni pensábamos. Puede incluso que eso sea lo mejor que le pueda pasar a nuestras obras.


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